

IGLESIA DE SANTA EULALIA DEL VALLE
Guarda una lápida visigótica del siglo X en su pórtico.
Documentada ya en el año 905 como donación de Alfonso III y la reina Jimena, anexa a la de San Esteban de Guimarán. Se la conoció también como “Santa Eulalia del Arco” o “del Carro”, nombres ligados a un arco de triunfo en su presbiterio y a una peña cercana en el monte Areo. Destaca una lápida visigótica del siglo X conservada en su pórtico; fue reconstruida tras ser quemada en la Guerra Civil.

